EL MOVIMIENTO OSCILANTE DEL PIE (PROBLEMAS SIN RESOLVER )

Con esta entrada, queremos abrir un nuevo ciclo dedicado a problemas no resuletos en el ciclismo. Problemas sobre todo relacionados con biomecánica y ajustes de la bicicleta.

Tal y como comenta Andy Pruit en su libro “Complete Medical Guide for Cyclist”, el movimiento oscilante es una especie de balanceo que surge cuando el pie ejerce fuerza sobre el pedal, y ejercemos cierta fuerza en intentar estabilizar este balanceo de forma insconsciente. Teniendo en cuenta que la mayoría de la fuerza que ejercemos sobre la bicicleta, la hacemos a través de la planta del pie, es fácil pensar que esta energía perdida es considerable.

Cuanto mayor es la distancia entre la planta del pie y el eje del pedal, mayor es la pérdida de energia y por ello la mayoría de los fabricantes llevan años investigando para dar una solución óptima a este problema no resuleto. Alguno de los avances conseguidos han venido por el uso de ejes de Titatino, como en algunos modelos de Speedplay o Look, que permiten instalar un eje mas estrecho, con lo que aproximan la planta de nuestro pie a ese punto ideal de unión.

Los fabricantes de zapatillas también han puesto de su parte en este sentido, aportando suelas cada vez mas rígidas, que permiten ser lo mas finas posibles. Para ello utilizan compuesto de carbono de última generación, como es el caso de Sidi o Specialized que ha incluido carbono Fact 12 en algunos de sus modelos como el S-Works, lo que le da una rigided extrema, consiguiendo ligereza, pero sobre todo, reducir al máximo la distancia entre pie y eje del pedal.

A modo de apéndice, decir que los ciclistas que por sus ajustes biomecánicos tienen que llevar alzas en alguna zapatilla, son los que sufren esta pérdida de forma mas acusada, pero no por ello hay que quitar el alza, ya que el beneficio de reducir el movimiento oscilante, no va a compensar la pérdida de estabilidad que le aporta el alza.

Alza de 9mm para corregir dismetría de 15mm