HIPONATREMIA: INTOXICACIÓN POR AGUA

En alguna entrada anterior hablábamos sobre la importancia de la hidratación y su relación con el rendimiento. Sin embargo, como en la mayoría de las situaciones, los excesos no son recomendables, ni siquiera en algo a priori tan inofensivo como la ingesta de agua.
La intoxicación por agua es un problema derivado de una disminución de sodio en la sangre (denominada hiponatremia en el lenguaje medico) que produce problemas de náuseas, vómitos, desorientación en algunos casos, convulsiones y en casos muy graves hasta la muerte.
Nuestra sangre tiene muchos elementos circulares en ella, entre ellos esta el sodio. Si la cantidad de sodio que circula en la sangre es baja, se puede producir un edema cerebral, un coma (quedarse inconsciente) e incluso morir, ya que el cerebro es el órgano que más se afecta. La intoxicación por agua sucede cuando el deportista bebe más agua del que elimina, aumentando el volumen de agua de nuestro organismo, lo que produce una disminución de la concentración de sodio, la hiponatremia. Es decir, el sodio que tenemos es el mismo, pero si tomamos más agua que la que eliminamos, al aumentar la cantidad de líquido en el plasma, baja la cantidad de sodio en relación al líquido total. Se han producido casos graves, incluso la muerte en las maratones populares. Esto ha sucedido, en parte, por la creencia y la idea equivocada de que se puede beber todo lo que se pueda durante una prueba deportiva, recomendándose que se bebiera incluso por encima de 1,5 litros por hora, cuando nuestro riñón puede eliminar 1 litro por hora. Las recomendaciones actuales orientan al consumo de entre 400 a 800 mililitros de agua por hora, dependiendo de varios factores, como la constitución del deportista, la cantidad de sudor eliminado, la temperatura ambiente, la humedad, la cantidad de sal eliminada con el sudor. También es conveniente no tomar agua sola, debemos tomar también líquidos que nos aporten las sales minerales que perdemos por el sudor.
El ciclista suele alternar la toma de agua con bidones de bebidas deportivas que contienen sales minerales e hidratos de carbono. Además se suele estar acostumbrado a tomar alimentos sólidos, en forma de bocadillos, barritas energéticas, trozos de frutas, etc., que contienen además hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas. Por ello, en los ciclistas no suelen darse casos de intoxicación por agua. Pero bueno es recordarlo.
Insistir en que en los días especialmente calurosos, con travesías muy largas, el consumo de agua debe ser moderado, sin forzarse a tomar cantidades que superen los 1.5 litros por hora lo adecuado es entre 400 y 800 mililitros. También alternar la toma de bidones de agua con bebidas energéticas que contengan azúcar 60 gramos por litro y sal 1 gramo por litro.

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